Al planificar un proyecto de exteriores, muchos compradores se centran primero en el color, la textura y el perfil, pero la estabilidad a largo plazo depende mucho más de cómo se instala la viga que de cómo se ve el primer día. Una viga compuesta de madera y plástico de WPC impermeable puede ofrecer un acabado atractivo de bajo mantenimiento para pérgolas, fachadas, mamparas, techos y elementos decorativos exteriores, pero incluso los productos compuestos de alta calidad pueden perder alineación, atrapar humedad o desarrollar problemas de movimiento si la base, el espaciado, el flujo de aire y el método de fijación no se manejan correctamente. Es por eso que la instalación nunca debe considerarse como el último paso fácil.
Cuando las personas eligen pisos para exteriores de WPC sin mantenimiento, generalmente buscan dos cosas al mismo tiempo: una apariencia exterior limpia y moderna y un material que no requiera reparación, pintura o sellado constantes. Sin embargo, sigue surgiendo una pregunta tanto en proyectos residenciales como comerciales: ¿Los pisos exteriores de WPC sin mantenimiento se desvanecen con la luz del sol con el tiempo?
Cuando se utilizan materiales de construcción para exteriores en climas exigentes, una de las primeras preguntas que hacen los compradores, contratistas y planificadores de proyectos es cuánto tiempo puede durar de manera realista el producto. Esto es especialmente cierto para los productos de vigas compuestas de madera y plástico de WPC impermeables, que a menudo se seleccionan para proyectos expuestos a fuertes lluvias, luz solar intensa, humedad, ciclos de congelación y descongelación, aire salado costero o cambios rápidos de temperatura estacional.